Recomendaciones cardiovasculares para la práctica deportiva

09.04.2017

Quées y por quédebemos realizar un control cardiológico antes del inicio de cualquier práctica deportiva.

CENDIC

Por Dr. Forte Ezequiel

Contexto clínico:

La actividad física se encuentra universalmente instalada como una de las recetas fundamentales para mantener la salud cardiovascular. Tiene múltiples implicancias médicas y psico-sociales, por lo cual es ampliamente recomendada en cualquier etapa de la vida.

En los últimos 50 años estudios clínicos y experimentales dieron el aval científico a la hipótesis de que la falta de actividad física es un factor fundamental en la mayoría de las enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, enfermedad coronaria, accidente cerebrovascular y osteoporosis[1].

Objetivos:

El examen médico pre-competitivo propone la necesidad de detectar patologías que puedan agravarse debido a la sobrecarga del aparato cardiovascular o bien que directamente predispongan a provocar una muerte súbita durante una competencia deportiva. Es también una valiosa oportunidad para implementar acciones preventivas y de promocióńn de vida saludable en poblaciones jóvenes y/o adultos que tengan poco contacto con el sistema de salud. Por otra parte, tiene implicancias médico-legales para la institución que la solicita y para el profesional que la realiza.

Los objetivos de la evaluación previa al comienzo de cualquier actividad competitiva o recreativa son[2]:

  • Evaluar el estado de salud.
  • Detectar problemas de salud que condicionen la exclusión de la participacióńn en deportes de alto rendimiento.
  • Proveer una protección médico-legal a la institución que lo solicita.
  • Detectar problemas de salud que no condicionen la prohibición de la practica deportiva pero que requieran atención y tratamiento.

Muerte súbita del deporte:

La muerte súbita en el deporte puede definirse como el deceso inesperado, por causa natural, no traumática ni violenta, sin síntomas o con síntomas previos en un tiempo corto, que se produce durante la práctica deportiva o dentro de la hora posterior a ella.

Es un evento muy poco frecuente (0,5 a 2/100.000 atletas/año)[3] aunque su aparición genera un gran impacto en la población por lo inesperado y muchas veces por lo joven de la víctima.

Su verdadera prevalencia no se conoce fehacientemente y las diferentes series surgen de informes aislados o registros nacionales donde no existe obligatoriedad de denuncia.

La actividad deportiva competitiva aumenta el riesgo de muerte súbita 2.5 veces en adolescentes y adultos jóvenes con enfermedades cardiovasculares silentes. La actividad física actúa como un gatillo de arritmias fatales en personas afectadas con predisposición, con lo que parece ser ética y clínicamente justificable realizar esfuerzos para detectar oportunamente estas enfermedades y prevenir la muerte súbita en el campo deportivo.

Ocurre más frecuentemente en hombres y el 85% son debido a patologías cardiovasculares. Los deportes "acíclicos", es decir los que tienen un rápido ascenso de la frecuencia cardiaca, como son el futbol o basquetbol, son aquellos en los que se registró un mayor número de muertes súbitas. Las causas principales varían en relación a la edad de los pacientes (gráfico 1). En los menores de 35 años dentro de las causas mas frecuentes detectamos enfermedades como la miocardiopatia hipertrófica, miocarditis o cardiopatía congénitas y en los mayores de 35 años predomina la enfermedad coronaria.

Grafico 1: Causas de muerte súbita

Ademas de las causas cardiovasculares previamente existen un 15% de los casos que no se deben a patologías cardiacas como las hemorragias cerebrales, los traumatismos de tórax (conmotio cordis), crisis asmáticas, abuso de drogas y golpes de calor[4].

Elementos que componen la evaluación pre-competitiva:

Existen criterios dispares en la aplicación de los diferentes procedimientos y estudios diagnósticos en la valoración de deportistas competitivos y recreacionales. La complejidad de los estudios debe ser creciente, dependiendo del nivel de competencia del atleta, sospecha clínica, tipo de deporte, edad, antecedentes, etc con el objetivo de identificar condiciones tratables y determinar las contraindicaciones medicas absolutas o relativas, permanentes o temporales y excluir a los deportistas de riesgo de las actividades potencialmente peligrosas.

Existe consenso entre las diferentes sociedades científicas y organismo afines en que la evaluación precompetivia debería contar con 3 elementos básicos:

1- Historia clínica personal y familiar

2- Examen físico

3- Electrocardiograma de 12 derivaciones (ECG)

La Asociación Americana del corazón (AHA) resumen en 12 puntos básicos de evaluación, en relación con la historia personal, familiar y examen físico (cuadro 2)[5]:

Cuadro 2: Recomendaciones de la AHA


El tercer factor en importancia es la realización de un electrocardiograma de 12 derivaciones. Hay amplio consenso en la utilización del electrocardiograma, aunque aún existe grados diferentes de discusión en relación a la posibilidad de falsos positivos y costos agregados. La Sociedad Argentina de Cardiología y el ministerio de Salud de la nación recomiendan la realización de un electrocardiograma de 12 derivaciones[6] en los siguientes casos:

  • A todo niño durante la escuela primaria antes del ingreso a cualquier competencia federada o no federada.
  • Al menos una vez antes de los 13 años.
  • Cada dos años en todos los adolescentes y adultos jóvenes entre los 13 y los 35 años de edad.
  • Anualmente a todo adulto mayor de 35 años.

4- Ergometría

La prueba ergometrica es un test fundamental para la evaluación de enfermedad coronaria y aparición de arritmias en el esfuerzo. A pesar de ello no es de recomendación universal para todos los deportistas. Se ha instalado en la sociedad que es mandataria para toda práctica deportiva y a cualquier edad, de hecho, observamos frecuentemente que gimnasios e instituciones solicitan solamente dicho estudio aislados y sin otra indicación, concepto erróneo y sin fundamento. La presencia de una ergometría normal en forma aisladas no excluye otras causas potenciales de muerte súbita, con la cual su única realización es incorrecta y sin ningún fundamento médico. Según la sociedad argentina de cardiología se requiere de una prueba ergometrica en los siguientes casos[7]:

  • Mayores de 30 años con 2 o más factores de riesgo cardiovascular con repetición cada dos años.
  • Todos los adultos mayores de 40 años con revaluación anual.

5- Ecocardiograma doppler:

El ecocardiograma doppler es de gran importancia para la valoración de cardiopatía estructural. Posee una mejor performance para la detección de algunas de las causas mas frecuentes de muerte súbita que muchas veces pasan desapercibidas en el ECG.

De hecho la Sociedad Argentina de Cardiología recomienda su realización en7:

  • Todos los deportistas de alto rendimiento mayores de 16 años con revaluación cada 3-5 años.

6- Rutina de laboratorio:

Los análisis de laboratorio, en general, no están recomendados por ninguna sociedad científica en relación con las evaluaciones cardiovasculares o pre-participativas. Sin embargo, tienen su indicación en un grupo selecto de deportistas como por ejemplo en atletas que practican deportes de fuerza o de potencia.

Conclusiones:

La actividad deportiva es saludable, segura y recomendable en cualquier población. Previo al inicio de la actividad se debería realizar un control cardiovascular. El examen físico, los antecedentes personales y familiares y el electrocardiograma son mandatorios y pilares de la evaluación. El médico actuante deberárecomendar otros estudios si considera los mismos pertinentes en relación con la edad, el sexo, la intensidad del deporte, etc.

Ante cualquier duda no dude en consultar con su cardiólogo y/o deportólogo de confianza que le recomendara los estudios que necesita para que realizar deporte sea una práctica sana y segura.


[1] Berlin JA y Colditz GA. (1990). A meta-analysis of physical activity in the prevention of coronary heart disease. American Journal of Epidemiology; 132 (4): 612- 628

[2] Korowski K, Sangili Ch. The Preparticipation Athletic Evaluation, Am Fam Physician 2000;61:2683-90, 2696-8.

[3] Maron B, Doerer J, Hass, T, Tierney D, Mueller F. Sudden deaths in young competitive athletes: analysis of 1866 deaths in the United States, 1980-2006. Circulation 2009;119:1085-92

[4] Maron BJ et al, JAMA 1996 ; 276 : 199 - 203

[5] Maron B y col. Recommendations and considerations related to preparticipation screening for cardiovascular abnormalities in competitive athletes:American College of Cardiovascular Foundation. Circulation 2007;115:1643-1655

[6] https://www.msal.gov.ar/ent/images/stories/equipos-salud/pdf/2013_manual-actividad-fisica_2013.pdf

[7] https://www.sac.org.ar/wp-content/uploads/2014/04/Recomendaciones-para-la-Participacion-en-Deportes-competitivos-en-Personas-con-Anormalidades-Cardiovasculares.pdf